Querida amiga Elena, hoy recibí tu carta, donde me cuentas lo lindo que está España, pero siento en tus palabras el dejo de tristeza al decirme que extrañas tu tierra, esta bendita tierra Argentina , y este pedacito de cielo que esta en Mendoza y se llama LAS HERAS , donde fuimos tan felices en nuestra niñez y adolescencia, hasta que tus padres decidieron buscar nuevos horizontes por falta de trabajo.
Pero nada podrá hacernos olvidar lo que vivimos juntas.
¿Recuerdas? Tomamos la primera comunión el mismo día en nuestra querida iglesia
San Miguel Arcángel la principal de Las Heras.
Aún recuerdo cuando al ir a catecismo subíamos al alto campanario por su escalera
Caracol, era de hierro y tan alta!, creíamos que estábamos más cerca del cielo, y nos
daba cosquillas en la panza.
Como niñas traviesas y curiosas subíamos todos los sábados , antes de llegar al campanario se encontraba el órgano , y desde allí imaginábamos toda la música celestial
que inundaba el gran templo que estaba custodiado por la gran imagen del santo patrono que estaba en la cúpula de la misma.
¡que maravilla para nuestros ojos ¡ y el gran altar con sus luces como marquesina de aquellos mil focos que iluminaban a nuestro San Miguel entronizado , Jesús , y la
Santa Virgen María junto a los santos y ángeles que nos protegían .
Y a la salida de la misa , corríamos a buscar dátiles maduros ,dulces y arenosos que
caían de aquellas esbeltas palmeras que extendían sus brazos al cielo.
¡Que lindos recuerdos ¡ si aún percibo el aroma del árbol de magnolias que todavía
Existe allí , bajo sus sombras solíamos hacer los dibujos libres que nos enseñaba nuestro
Querido profesor Vega de la escuela Juan Gregorio Las Heras ,donde funcionaba en turno tarde la querida escuela Sargento Cabral en el mismo edificio .
Todavía está en pié te cuento que la recorro con amor y con respeto.
¡Y para el tiempo de las frutas paseábamos por los grandes galpones en busca de aquellos deliciosos y perfumados duraznos , las rojas cerezas, peras , y tantas frutas
Que allí se transportaban directamente de las fincas aledañas , Don Vicente Munafó
hombre amable que dio trabajo a centenares de personas , más abajo la fábrica de aceitunas verdes , negras , y también se producían sabrosos picles ¡ huy y el olor
nauseabundo de las aceitunas que se podrían ¡ corría cuesta abajo por las acequias de
la calle Perú .
pero pasando Roca estaba la competencia , el galpón de don Juan Marra , embalaje de frutas ajos, y en su interior grandes bordelesas contenían manzanas en fermento sidrero .
¡Cuantas cosas vivimos juntas¡ también aquí en Las Heras teníamos un importante
Maduradero y distribuidor de bananas en calle Sarmiento era de Cultrera Hnos , si
habremos comido bananas maduras que gentilmente nos regalaban a todos los niños .
¡Cuantos recuerdos tenemos en Las Heras querida amiga ¡
Hoy mirando las altas montañas parecen gigantes de roca allá lejos , que vista hermosa
Tenemos desde aquí , ese cielo tan límpido y el sol que se va adormeciendo en el ocaso del día tras los cerros¡ .
¿Recuerdas nuestras promesas a la Virgen de Lourdes , su capilla sigue encallada en el piedemonte , y que para llegar atravesábamos por el callejón Palacio o por el Almirante Browm saliendo por ellos a “ la puerta del campo “ como decían nuestros mayores, Con sus aromáticas plantas de jarillas y chilcales , donde se cobijaban verdes lagartijas
Que nos hacían llegar más rápido cuando jugando nos atrasábamos .
Y su personaje anecdótico fue “ la catrera “ mujer que vivía en una humilde casa
Hecha de acumuladores viejos , latas y mil perros que la custodiaban .
Nunca olvidaremos a nuestro querido doctor Polimeni , benefactor de Las Heras , médico abnegado y servicial , el más respetado y querido por pobres y ricos.
Hoy hay cambios querida Elena , el tiempo , el paso de los años a hecho que nuestra
Escuela Juan Gregorio Lasheras , sea sede de Cultura de la Municipalidad , la inolvidable iglesia después de un gran sismo que la destruyó es hoy la Parroquia San Miguel Arcángel , que con mucho amor sigue cobijando a sus fieles. Ya no hay más ´” puerta del campo “ , hoy barrios y un suntuoso supermercado nos tapo las raíces de los verdes jarillales , el negro asfalto va reptando sobre las calles de tierra que anidaban las escarchas que rompíamos a los saltos , como lágrimas de cristal dejadas por el rocío o el camión regadora que refrescaba las tardes .
De los galpones solo se ve el frente de uno , la fábrica de aceitunas pasó hasta hace poco a ser una parrillada llamada la vaca loca , pero ya cerró sus puertas y el de don Marra es hoy un iglesia Evangélica.
Ya ves amiga si hasta la negra carroza de lustrosos caballos tan altos , tan grandes y con tanta platería que retumbaba la tierra cuando el carruaje con sus negros festones al viento y aquel hombre tan serio nos hacía dar ganas de hacer pis del susto , hoy se transformó en un sutil auto carroza que ya no es tan tétrico , la muerte es ahora más natural a pesar de ser dolorosa .
Todavía sale nuestra primer reina departamental Josefina Dipietro el paso de los años se nota en su piel pero sigue reinando con su eterna belleza en todas las vendimias de Mendoza .
Ya no somos niñas , pasamos la adolescencia y hoy hemos madurado , pero el charco que nos separa , jamás logrará borrar de nuestros corazones esta amistad y hermandad compartida alguna vez, nuestras generaciones deben saber de donde venimos para saber a donde vamos esta es nuestra historia la que vivimos juntas , aún en la distancia los recuerdos imborrables nos acercan cada día que nos queda por compartir .
Hasta siempre querida Elena con amor tu amiga Susana.
Susana Vanella