jueves, 23 de diciembre de 2010

¿DÓNDE NACE UN POEMA?

El poema  respira en tus  cabellos
Que en  colores el tiempo ha transformado
Dando formas con letras y palabras,
Que en romances quedaron ya plasmados.

El poema respira por tus ojos
Que aún abiertos  o cerrados
Ven el mundo con sus  siete maravillas,
Y también en lo que el hombre lo ha transformado.

El poema respira por tu cara
De ángel que del cielo ha bajado
Con tu dulce sonrisa que enternece,
Rostros que el dolor ha petrificado.

El poema respira por tus manos
Que la pluma sigilosa va escribiendo
Lo que la mente, el tacto, y los sentidos
Sin tocar van palpando y van viviendo.

El poema en cuerpo ha transformado
Lo que el viento, y el calor del universo,
Trae y deja inspiraciones en el alma
Transformados en grandes y pequeños versos.

El poema se alimenta de ternura
De tristezas, de pies fríos, cansados, desnutridos,
De niños que no saben de alegrías,
De viejos que perdieron sus sentidos.

Pero en sí, el poema es la persona,
Las piedras, las heridas, y los nardos florecidos
Los amores que muriendo van en vida,
Y la vida, que en la muerte ha renacido.

                                                                           Susana Vanella

RECUERDOS

Tu voz recuerdo claro  como cantos de sirenas que endulzaba mis oídos  en mis noches  más amargas.

Éramos el mar, lo incontenido , lo fatal, y al final nuestra egolatría, nos transformó en nada, ni siquiera somos un recuerdo.

Por amarte me perdí en el  ojo de la tormenta de tu tempestuoso corazón insoslayable.

Y entre los dos,  tu predio, libertad sujeta y desafiante, en el bote desinflado que naufraga en el mar, de esta infame apariencia.

Hay un tirano que sujeta el mañana, mientras el hoy se desvanece en el alba,
y otro tirano que desata las guerras, con escudos de corazones  oprimidos.

Mi mente desespera  por  llegar donde no puede, mientras mi intuición  es
lanzada como  un dardo en la misma dirección.

Te vi, te escuché y de mis ojos brotaron lágrimas como perlas cristalinas
que  se estrellaron en la ruta de la decepción a pasos de una estación llamada amor.

La tenue luz de una vela moribunda, con sus lágrimas de cera que van transformándose de a poco en una  aureola sedosa , y tú callado en ese rincón,
mientras paso al  papel este momento único de estar, y no estar, tan juntos y tan lejos, vaya a saber donde fueron nuestros pensamientos.

Acaricia mi rostro la mortaja, claridad en mi noche más oscura que ilumina con su blanca transparencia  mis ojos apagados y llenos de eternidad.

                                                                               Susana Vanella

LA VIDA

Pregón de dolor al nacer en un grito,
Pulmones ensanchados de aire purificado,
Sufrir que se acalla, al llegar al pecho
Y succionar el néctar de quien lo ha engendrado.

Hay quienes desesperan por llenar un todo
Crecer entre amores, algunos borrados,
Derechos, deberes, que algunos olvidan
Mujeres leonas y  sus brazos cargados.

Trinar de jilgueros en la madrugada
Que con sus cantos sorprenden el alba dorada
Despertar de un día lleno  de esperanzas,
Dejando la noche medio aletargada.

No mires atrás…… dicen los poetas,
Pero….¿ donde caben huellas y pisadas?
Sin saber de donde vienes caminando,
¿Cómo ir al futuro buscando un mañana?

Amor que te envuelve, bocas que murmuran
Pasiones, futuro de dos que se amaron,
Llegar de pichones a nidos estrechos
Que al correr  el tiempo quedan ensanchados.

Pero es la vida que al correr los días
Ve volar los hijos buscando moradas,
Quedando en silencio el nido vacío,
Sin risas, sin llantos y sin carcajadas.

LA VIDA

La que dá……y te quita,
La que te subyuga,
La que martiriza,
La que te levanta
De amores, tristezas,
Y de encrucijadas.
De emociones, dudas,
Corazones vivos
Tristezas, engaños
Y almas arrugadas.

Rondando la muerte, perdurar en fotos
Quedará tu imagen grabada  en retinas,
Solo deja huellas que sean profundas,
De que tú pasaste…
Ya por esta vida.                                             
                                            Susana Vanella

HOY…NADA

Y èl dijo: hoy…nada.
Y yo sentì que la nada era todo.
Mis ideas e ilusiones
se ahogaron en el lodo.

Y èl dijo: hoy…nada.
Sin sabores de la nada,
Que se pegan como miel empalagante.
¡Nada hay en tu morada!.

Vacìos de pasos,
Llenos de pisadas,
Que lo dicen todo
Y que no dicen nada.

Se esfumò en el tiempo
Cancelando calendarios entre pañales.
Susurros de niños apagados,
Carencias de miradas angelicales.

Y el tiempo dijo…nada,
Porque el frìo mármol
Mi nombre encierra.
Ya no lo siento.
Nada hay en mi cuerpo,
Ni en esta frìa tierra.

                                            Susana Vanella

LA SANGRE QUE SE DERRAMA

El vino se ha despertado, sobre una mesa tendida.
Dos platos de porcelana y una comida ya frìa.

Las velas muy elegantes
De lenguas lànguidas y ardidas
Quieren revivir, pero mueren
En esta noche adormecida.

Quimera de los recuerdos,
Que quedaron en mi mente,
Estàn quemando mi alma.
Deseándote sutilmente.

Horizontes con la luz
En mis ojos sumergidos,
En un amor que todo complace
Y està quedando perdido.

Vacìos de tantos llenos,
Los llenos vacìos de cartas.
Este amor en torbellino
Que nos hunde y nos levanta.

Las velas ya se han apagado.
Noche oscura te pregunto:
¿Dònde està que no la veo?,
¿Dònde està que no la escucho?

Muerte ya estàs cerca de mì.
Mis venas estàn abiertas,
Como desbordado rìo,
Chorreando la sangre va por su cuenta.

                                                              Susana Vanella

EL ESPEJO

Hoy frente a tì, me llegan
Voràgines de recuerdos.
Me quedè estàtica miràndote.
Y salen desde lo màs profundo
Imàgenes, que me enfrentan
con el presente y el pasado.

Sos el marco de mi estampa,
Donde estàn los surcos de la vida
Marcados en mi frente.

Tiempos llenos de sueños,
Alegrìas y desvelos,
Vivires y cantares
De risas y làgrimas.

Los sentimientos, que desbordan
En cascadas de emociones,
Se transforman en finas perlas
Transparentes, que salen de aquellas
Cavernas adormecidas por el tiempo.

Afluente de mancedumbre
Que reflejan los años, y en cada
Puesta del sol no enfrenta dìa a dìa.
Y tù, fiel compañero, que sabes callar
Todos mis secretos, estàs allì,
Empotrado en la frìa pared
Con tu eterna calidez;
Mientras me devuelves la mirada,
Como candelabros que iluminan
La oscuridad del alma
Que vive y muere
Con los rayos de la aurora.

                                                  Susana Vanella

PLEGARIA DE UNA MADRE

Hoy te pido no me lleves.
Dame màs tiempo te pido.
Mira a mi alrededor…
Estàn jugando mis niños.

Y nunca, la verdad,
Estarè preparada
Para dejar a quienes amo
Y llegar a tu morada:

PARCA…PELADA…GUADAÑA…
Suelen ser tus apelativos.
Gira tu sombra y no vengas,
Que estàn jugando mis niños.

Ya llegarà el momento
En que lo hagas a tu antojo,
Me llevaràs de la mano,
Aunque queden mis despojos.

PERO YO AHORA TE PIDO:
“Pasa de largo, no me mires con cariño.
Tapa tus ojos y no me invites,
Que estàn jugando mis niños”.

Susana Vanella

RECUERDOS DE INFANCIA

Querida amiga  Elena, hoy recibí tu carta, donde me cuentas lo lindo que está España, pero siento en tus palabras el dejo de tristeza al decirme que extrañas tu tierra, esta bendita tierra Argentina , y este pedacito de cielo que esta en Mendoza y se llama LAS HERAS , donde fuimos tan felices en nuestra niñez y adolescencia, hasta que tus padres decidieron buscar nuevos horizontes por falta de trabajo.
Pero nada podrá hacernos olvidar lo que vivimos juntas.
¿Recuerdas? Tomamos  la primera comunión el mismo día en nuestra querida  iglesia
San Miguel Arcángel la principal de Las Heras.
Aún recuerdo cuando al ir a catecismo subíamos al alto campanario por su  escalera
Caracol, era de hierro y tan alta!, creíamos que estábamos más cerca del cielo, y nos
daba cosquillas en la panza.
Como niñas traviesas y curiosas subíamos todos los sábados , antes de llegar al campanario se encontraba el órgano , y desde allí imaginábamos toda la música celestial
que inundaba el gran templo  que estaba custodiado por la gran imagen  del santo patrono que estaba en la cúpula  de la misma.
¡que maravilla para nuestros ojos ¡ y el gran altar  con sus luces como marquesina de aquellos mil focos que iluminaban  a nuestro San Miguel entronizado , Jesús , y la
Santa Virgen María junto a los santos y ángeles que nos protegían .
Y a la salida de la misa , corríamos a buscar dátiles maduros ,dulces y arenosos que
caían de aquellas esbeltas palmeras  que extendían sus brazos al cielo.
¡Que lindos recuerdos ¡ si aún percibo  el aroma del árbol de magnolias que todavía
Existe allí , bajo sus sombras solíamos hacer los dibujos libres que nos enseñaba nuestro
Querido profesor Vega de la escuela Juan Gregorio Las Heras ,donde funcionaba en turno tarde la querida escuela Sargento Cabral en el mismo edificio .
Todavía  está en pié te cuento que la recorro con amor y con respeto.
¡Y para el tiempo de las frutas paseábamos por los grandes galpones en busca de aquellos deliciosos y perfumados duraznos , las rojas cerezas, peras , y tantas frutas
Que allí se transportaban  directamente de las fincas aledañas , Don Vicente  Munafó
hombre amable que dio trabajo a centenares  de personas , más abajo la fábrica de aceitunas  verdes , negras , y también se producían sabrosos picles  ¡ huy y el olor
nauseabundo de las aceitunas que se podrían ¡ corría cuesta abajo por las acequias de
la calle Perú  .
pero pasando Roca estaba la competencia  , el galpón de don Juan Marra  , embalaje de frutas ajos, y en su interior grandes  bordelesas  contenían manzanas en fermento sidrero .
¡Cuantas cosas  vivimos juntas¡ también aquí  en Las Heras teníamos un importante
Maduradero y distribuidor de bananas  en calle Sarmiento era de Cultrera Hnos  , si
habremos comido  bananas maduras que gentilmente nos regalaban a todos los niños .
¡Cuantos recuerdos tenemos  en Las Heras querida amiga ¡
Hoy mirando las altas montañas parecen gigantes de roca allá lejos , que vista hermosa
Tenemos desde aquí , ese cielo tan límpido y el sol que se va adormeciendo en el ocaso del día tras los  cerros¡ .
¿Recuerdas nuestras promesas a la Virgen de Lourdes , su capilla  sigue  encallada en el piedemonte , y que para llegar  atravesábamos por el callejón Palacio o por el Almirante Browm  saliendo por ellos a  “ la puerta del campo “ como decían nuestros mayores,
Con sus aromáticas plantas de jarillas y chilcales , donde se cobijaban verdes lagartijas
Que nos hacían llegar más rápido  cuando jugando nos atrasábamos .
Y su personaje anecdótico fue  “ la catrera “  mujer que vivía en una humilde casa
Hecha de acumuladores viejos , latas y mil perros que la custodiaban .
Nunca olvidaremos a nuestro querido  doctor Polimeni , benefactor de Las Heras  , médico  abnegado y servicial , el más respetado y querido por pobres y ricos.
Hoy hay cambios querida Elena , el tiempo , el paso de los años a hecho que nuestra
Escuela Juan Gregorio Lasheras  , sea sede de  Cultura de la Municipalidad , la inolvidable iglesia después de un gran sismo  que la destruyó es hoy la Parroquia San Miguel Arcángel , que con mucho amor sigue cobijando a sus fieles.
Ya no hay más  ´” puerta del campo “ , hoy barrios y un suntuoso supermercado  nos tapo las raíces  de los verdes jarillales , el negro asfalto  va reptando  sobre las calles de tierra que anidaban las escarchas  que rompíamos a los saltos , como lágrimas de cristal dejadas por el rocío o el camión regadora que refrescaba las tardes .
De los galpones  solo se ve el frente de uno , la fábrica de aceitunas pasó hasta hace poco a ser una parrillada llamada la vaca loca , pero ya cerró sus puertas  y el de don Marra  es hoy un iglesia Evangélica.
Ya ves amiga  si hasta la negra carroza de lustrosos caballos tan altos , tan grandes y con tanta platería que retumbaba la tierra cuando el carruaje con sus negros festones al viento y aquel hombre tan serio  nos hacía dar ganas de hacer pis  del susto , hoy se transformó en un sutil auto carroza  que ya no es tan tétrico , la muerte  es ahora más natural a pesar de ser dolorosa .
Todavía sale nuestra primer reina departamental Josefina Dipietro  el paso de los años se nota en su piel pero sigue reinando con su eterna belleza en todas las vendimias de Mendoza .
Ya no somos niñas , pasamos la adolescencia y hoy hemos madurado , pero el charco que  nos separa , jamás logrará borrar de nuestros corazones esta amistad y hermandad compartida alguna vez, nuestras generaciones deben saber  de donde venimos para saber a donde vamos  esta es nuestra historia  la que vivimos juntas , aún en la distancia los recuerdos imborrables nos acercan cada día  que nos queda por compartir .
Hasta siempre querida Elena con amor tu amiga Susana.

                                                                                        Susana Vanella

DESCONCIERTO

Sola frente a un altar
Yo me quedé esperando

¡COBARDE!                                     

Y de tu boca no salió
Lo que estoy reclamando.

Todavía no comprendo
Porqué actuaste así

HIPÓCRITA! 

Mis ilusiones mataste
Todavía no entendí.

Mi alma quedó temblando
Y tú no estabas allí

¡INSENSATO!                       
              
Mi corazón destrozado
Sin respuesta todavía.

¿Porqué me abandonaste
Si tanto tú me querías?

¡MENTIROSO!

Ahora yo te pregunto
Contesta y se sincero...

¡SI PUEDES!

¿Fue acaso otra mujer?
¿O fue otro caballero?



                                                                                              Susana de Vanella

PLEGARIA DE UNA MADRE

Hoy te pido no me lleves.
Dame màs tiempo te pido.
Mira a mi alrededor…
Estàn jugando mis niños.

Y nunca, la verdad,
Estarè preparada
Para dejar a quienes amo
Y llegar a tu morada:

PARCA…PELADA…GUADAÑA…
Suelen ser tus apelativos.
Gira tu sombra y no vengas,
Que estàn jugando mis niños.

Ya llegarà el momento
En que lo hagas a tu antojo,
Me llevaràs de la mano,
Aunque queden mis despojos.

PERO YO AHORA TE PIDO:
“Pasa de largo, no me mires con cariño.
Tapa tus ojos y no me invites,
Que estàn jugando mis niños”.
                                                                     
                                                          Susana Vanella

martes, 14 de diciembre de 2010

En silencio

Cuando quiero llorar, no lloro.
A veces escribo una carta
y a veces lloro sin querer desde mi làpiz.
Sin saber que , de callar, ya estoy harta.

Mis làgrimas de tinta me superan
cuando està aflijida mi alma,
y cuando quiero gritar a los cuatro vientos
y tan solo sollozo en la calma.

Mis cartas  no escritas con desprecio
van dejando pàrrafos en mi garganta.
Se atraviesa como hueso la ironìa
un punto y coma de dolor, eso me espanta.

Como un trago de veneno las digiero,
para que no encuentren oìdos lacerados
por palabras que nunca se dijeron
y hoy el tiempo en mi alma ha sepultado.