Y èl dijo: hoy…nada.
Y yo sentì que la nada era todo.
Mis ideas e ilusiones
se ahogaron en el lodo.
Y èl dijo: hoy…nada.
Sin sabores de la nada,
Que se pegan como miel empalagante.
¡Nada hay en tu morada!.
Vacìos de pasos,
Llenos de pisadas,
Que lo dicen todo
Y que no dicen nada.
Se esfumò en el tiempo
Cancelando calendarios entre pañales.
Susurros de niños apagados,
Carencias de miradas angelicales.
Y el tiempo dijo…nada,
Porque el frìo mármol
Mi nombre encierra.
Ya no lo siento.
Nada hay en mi cuerpo,
Ni en esta frìa tierra.
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